Zaín

(Superviviente)

Nació en un campamento de Mercenarios, donde su madre murió al dar a luz.
Su padre, Osvaldo, hombre de guerra, dejo el cuidado de su hijo a su hombre de confianza, Arturo.

Un mal día, cuando Zain tenía apenas 5 años, una horda de condenados arrasó el campamento mercenario, acabando con la vida de casi todos, incluido Osvaldo. Arturo, cogió a Zain y huyó a toda prisa y tras un par de días vagando por los bosques de Barcelona, llegó al monasterio de Sant Cugat, donde dejó a Zain a cargo del padre Aureli.

Pasó su infancia como monaguillo y a los 17 presenció como un grupo de Upiros arrasó con los sacerdotes del monasterio. Él sobrevivió gracias a que Aureli le escondió, pero la imagen de todos los hombres de Dios muertos le hizo entender que la única solución era alzarse y luchar.

Entrenó durante años y se enfrentó a multitud de enemigos, mayoritariamente condenados y ahora pasa sus días buscando criaturas infernales a las que devolver al infierno.